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Victoria bajo la lluvia (Huesca 2 – Real Zaragoza 3)


El Real Zaragoza ha roto la mala racha con la que ha iniciado 2017, consiguiendo su primera victoria, y haciéndolo además a domicilio. No es que la crisis vaya a desaparecer de golpe gracias a estos tres puntos, pero ahora las cosas se ven de otra manera.

El Real Zaragoza se ha llevado el segundo derbi aragonés de la temporada, disputado en la tarde de ayer en el Alcoraz. Sin embargo, lo primero que hay que explicar es que el partido no debió haberse celebrado. El césped del campo oscense estaba anegado por toda la lluvia caída en los últimos días, y en algunas zonas el balón no podía rodar. Ninguno de los equipos quería jugar el partido, pero el árbitro asturiano González Fuertes ha hecho caso omiso y ha decidido que el campo estaba en condiciones. Tal vez haya tenido algo que ver el hecho de que la audiencia televisiva hubiera sido mucho menor el miércoles a media tarde, y eso por no hablar de la asistencia al estadio.

Una vez tomada la decisión, ambos equipos tuvieron que atarse los machos y saltar a un infierno de agua, dispuestos a derrochar esfuerzo y pundonor, porque si algo se sabía que iba a brillar por su ausencia era el buen fútbol. De hecho, tanto Anquela como Agné escogieron alineaciones que dejaron el talento sentado en los banquillos, como por ejemplo Samu Sáiz, Cani y Lanzarote. Agné alineó dos puntas, sacando a Ángel y Dongou de inicio, frente a la defensa de cinco tejida por Anquela. El Huesca no esperó mucho para hacerse con el mando del partido, y encerró al Zaragoza en su propio campo buscando siempre su referencia ofensiva, Borja Lázaro.

De hecho, el punta azulgrana puso a prueba a Irureta hasta en tres ocasiones en la primera mitad. El vasco respondió excepcionalmente en todas, sobre todo en la segunda de ellas, en la que despejó el remate con el pie tras una gran jugada en la que Borja se deshizo con un par de recortes de Jesús Valentín y Marcelo Silva. El campo parecía estar inclinado hacia la portería de Irureta, pues el insistente ataque local hacía que el Zaragoza tuviera que defender con dos líneas de cuatro muy juntas. Ángel y Dongou perseguían balones imposibles en la soledad de un vasto océano, sin suerte alguna. Para colmo, Marcelo Silva era sancionado con su quinta amarilla del ciclo y se perderá la visita del Levante.

Solo el Huesca proponía fútbol en los primeros cuarenta y cinco minutos, mientras que el Zaragoza jugaba por impulsos y por ambiciones. Se crearon más jugadas por la fe de Xumetra o Ángel de no dar un balón por perdido que por trenzar alguna combinación para poner cerco al área de Sergio Herrera. Todavía tuvo Irureta que emplearse a fondo en un centrochut de Brezancic que se envenenó y buscaba colarse por la escuadra. Solo en tiempo de descuento tuvo el Zaragoza una clara oportunidad, cuando una clara falta de Jair sobre Xumetra fue lanzada por Edu Bedia directamente al lateral de la red, junto al poste. De ahí al descanso los segundos se perdieron como lágrimas bajo la lluvia.

Así se encontraba el terreno de juego minutos antes de empezar el partido

No cambió mucho el guión en la segunda mitad: agua a raudales, el Huesca volcado, y el Zaragoza defendiéndose como gato panza arriba. Pero tanto fue el cántaro a la fuente (y desde luego por agua no sería), que finalmente el Huesca obtuvo su recompensa. En el minuto 52 Juanjo Camacho botó una falta abierta más allá del segundo palo, y Jair ganó el salto a Zapater y Feltscher, enviando el balón hacia el área pequeña. Melero llegó a alargarlo aún más al poste contrario, donde completamente solo llegó Borja Lázaro para cosechar el merecido fruto de todo el trabajo que había hecho hasta ese momento. El Alcoraz estallaba en delirio ante la posibilidad de ver la primera victoria de su equipo ante el Real Zaragoza.

Pero ese gol dio un giro completo al partido. Mientras Agné empezaba a buscar una solución planteándose un cambio de esquema, los dos equipos cambiaron sus roles. El Real Zaragoza se organizó, atacó por bandas y encerró al Huesca en su campo, mientras que el equipo de Anquela se daba cuenta de que jugar a la contra no era tarea fácil con el terreno de juego en semejantes condiciones. Sergio Herrera, quien había tenido una plácida primera mitad, no tardó en verse acuciado por el equipo blanquillo. Tras un córner botado por Edu Bedia en el minuto 58, Cabrera centró desde el lateral del área un balón que se fue envenenando y que terminó siendo rechazado por Sergio Herrera y el larguero al alimón, para quedarse muerto delante de la línea de gol mientras el guardameta caía dentro de la portería. Dongou fue el más rápido de todos, y mientras la defensa local se le quedaba mirando, logró el empate a 1.

Agné no cambió su apuesta por el gol, y retiró a Feltscher para dar entrada a Edu García y jugar con defensa de tres. Anquela pensó en sacar un segundo delantero para aprovechar esta circunstancia, sustituyendo a Camacho por Vinicius, pero el Huesca no jugaba mientras que el Zaragoza atacaba una y otra vez. Tras el cambio de Edu Bedia por Cani, Dongou dispuso de una ocasión escorada que resolvió con un disparon alto, buscando la escuadra. En el minuto 72, Xumetra recibió por banda derecha, y puso un balón al área que le llegó a Ángel en medio de la pasividad de la defensa local. El delantero canario soltó un izquierdazo cruzado que se alojó en la portería de Sergio Herrera tras tocar en el poste, dando la vuelta al marcador y adelantando a los maños.

Anquela había dado entrada en el terreno de juego a Samu Sáiz, pero aportó prácticamente lo mismo que había dado desde el banquillo. Ángel y Dongou atosigaban a la defensa oscense, y Xumetra les acompañaba en uno de sus mejores partidos. De hecho, fue de nuevo protagonista en el tercer gol de su equipo. Recibió dentro del área un balón pasado por Edu García, vio a Dongou a su derecha y le cedió el esférico, para que el delantero camerunés batiese a Sergio Herrera de un fuerte disparo que el meta llegó a tocar, pero no a despejar. Incluso tuvo su propia oportunidad cinco minutos después tras una fantástica jugada, que el portero local pudo desbaratar saliendo en el último momento. Al final el Huesca volvió al ataque más por obligación que por creer en la remontada, y en el último minuto del descuento Alexander González conseguía un intrascendente gol que no cambió las cosas. Victoria que puede ser clave, pero necesaria como agua de mayo, tal como atestigua la reacción de un emocionante Zapater después de que el colegiado diera por finalizado el encuentro.

Ficha técnica:

SD Huesca: Sergio Herrera; Akapo, Carlos David, Jair (Alexander González, 75), Íñigo López, Brezancic; Aguilera, Melero, Sastre (Samu Sáiz, 70); Camacho (Vinicius, 63) y Borja Lázaro.

Real Zaragoza: Irureta; Feltscher (Edu García, 60), Marcelo Silva, Jesús Valentín, Cabrera; Zapater, Javi Ros; Xumetra (Casado, 86), Edu Bedia (Cani, 67); Dongou y Ángel.

Árbitro: González Fuertes (Comité Asturiano). Amonestó a Brezancic (13), Marcelo Silva (33), Jair (45), Xumetra (64) y Aguilera (69).

Goles: 1-0, min. 52: Borja Lázaro. 1-1, min. 59: Dongou. 1-2, min. 72: Ángel. 1-3, min. 78: Dongou. 2-3, min. 93: Alexander González.

Incidencias: Noche lluviosa en Huesca, como durante los tres días previos. El césped, encharcado. Hasta 45 minutos antes del inicio del partido no se decidió que se podía jugar. En las gradas, unos 5.000 espectadores, de ellos 800 zaragocistas. El Huesca cambió el pantalón azul por granate, para que el Real Zaragoza jugase de blanco.

Ángel celebra su gol junto a Edu García y Cani

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